Rubatosis*

Un hombre llama a la puerta delantera de la casa. A los pocos minutos abre una mujer joven. Se miran a los ojos por un rato sin intercambio alguno de palabras. Un niño se apresura a pasar por el lado de la mujer y se aferra a la pierna del hombre.

―Disculpe ―dijo ella―, usted es idéntico a su padre; falleció hace poco. Sigue leyendo “Rubatosis*”

Los conejitos y mi huerto

Es una extraña sensación la que me produce ver a los conejitos en mi huerto. Una profunda confusión entre seguridad, y una vieja y ahogada culpa: una ligera presión desde la garganta hasta mis vísceras; porque fui yo quien falló en no darse cuenta a tiempo. Sigue leyendo “Los conejitos y mi huerto”

De la misma esencia

Mientras el alfarero del pueblo estaba trabajando en las vasijas para la fiesta de la pascua que se aproximaba, un jovencito se acercó al taller y le preguntó qué cosa había usado para formar vasijas tan hermosas. Sigue leyendo “De la misma esencia”

No abandones tu cabaña

Desde la ventana, aquella mujer, la cual su marido desde su habitación contemplaba, en tanto ella observaba la manera en que aquel chico sentado en la acera veía a la gente que corría por la carretera, mientras miraban espantados hacia arriba, hacia la montaña; donde parecía que eran consumidas por el fuego sus cabañas. Sigue leyendo “No abandones tu cabaña”

Redención

Ocurrió que en un pequeño pueblo infestado de esclavitud, un hombre que según se cree, no era solamente hombre sino también Dios; quien habiendo visto la condición en que vivía aquella gente, no envió mensajero sino que él mismo se allegó a ellos. Sigue leyendo “Redención”