pero solo tú eres tú

“(…) siempre habrá mejores escritores que tú y siempre habrá escritores más listos que tú. Siempre habrá personas a las que se les dé mejor esto o lo otro, pero solo tú eres tú”.

Neil Gaiman

Mientras más me adentro en las cuestiones del oficio de escribir -viéndolo desde la perspectiva, no solamente de una afición, sino de un oficio (esas cuestiones serias que hacen que un texto sea literatura y no solamente un conjunto de palabras)- me doy cuenta de que hay mucho que aprender; tanto para ser más efectivo en la creación, como en el proceso de editar: la forma, el estilo, etc. Y esto lo aprendemos de muchos otros: algunos que han pasado a la historia y aquellos que tienen suficiente experiencia para guiar a otros en ciertas cuestiones importantes. Son muchas las piezas que se siguen añadiendo a la caja de herramientas.

Una de las cosas que he tenido presente es que mi búsqueda no es ser como Borges, Cortázar o Stephen King, etc. -aunque debemos aprender de sus escritos-, mi tarea es ocuparme en descubrir (al escribir mucho, pero mucho. Y como hice hace unos días en despedida: un “terrible” texto sin comas y sin puntos, que intenta reflejar la fluidez del pensamiento para no dar mucho lugar a la reflexión o corrección… y lo hice público para el que quiera intentar leerlo.) y desarrollar mi estilo (esa manera de escribir que distingue a uno de manera inevitable). Hay una combinación de cosas en la vida que nos han hecho ser quienes somos, y eso hace que seamos diferentes en una cosa o en la otra.

Más allá o más acá, mientras sigo escribiendo y desarrollando ciertas técnicas que hacen que la ficción y la poesía que escribo sea eso y no otra cosa, voy encontrando una salida adecuada para mis escritos y acomodándolos a algo que se parezca cada vez más a la literatura.

Tres relatos

-Los asuntos de los relatos se dan mientras escribo-

Hoy es 24 de agosto, son las 7:00 am (hoy no trabajo afuera), y sigo con la escritura a mi diario.

Llevo varias semanas siguiéndole el hilo a tres relatos (que voy escribiendo) a la misma vez. Son de esos relatos que sabes de repente que tienen un desarrollo un poco más largo, que no son simplemente un microrrelato. Muy por dentro hay un parecido entre ellos, aunque tratan temas diferentes. Los temas se me dan mientras escribo. Cuando escribo partiendo con un tema fijado en mente es por requisito de algún concurso literario.

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