Subió la pequeña ave

Subió la pequeña ave.
Subió, se elevó hasta la montaña.
¿Quién le dijo que eso era posible,
que a pesar de su tan pequeño cuerpo
era capaz de aguantar
semejantes vientos,
semejantes alturas?
Nadie…
No hubo nadie a su lado
para limitar
la capacidad de su vuelo.

Coraje – el ave continúa su vuelo