Un Negocio Redondo

Estando sentado en el lugar de los desechos, me di cuenta, mientras pensaba casi inconscientemente, que por mucho tiempo nos han mantenido siendo víctimas de un negocio redondo.

Voy a comenzar con una declaración muy simple: hay que comer para vivir (aunque muchos vivan para comer). El cuerpo necesita energía y necesita vitaminas (y algo de placer, o mucho; eso depende de qué planeta seas). Y no voy a hablar de las “vitaminas” (no acabaríamos), nunca se sabe con certeza qué tipo de ficción es la que nos intentan vender. Sigue leyendo “Un Negocio Redondo”

Su gran tesoro

Algunos minutos después de haber ganado un poco más de lo que había traído consigo, y cuando el hombre ya estaba por irse, llegó un tipo, puso unos cuantos dólares sobre la mesa y apuntó al uno y al otro, como quien no quiere la cosa… Después de un rato salió el tipo con un saco lleno.

El hombre indagó sobre su paradero, y fue a darse la vuelta por su casa. Lo vio por el patio, estaba tirando las últimas paladas de tierra sobre aquel espacio de terreno; supuso que había enterrado el dinero que acababa de ganar. Esperó hasta que cayera la noche. Cuando todo parecía estar en calma, el hombre escaló el muro a ciegas y cayó reventado del otro lado. Mientras se arrastraba hasta el lugar donde le pareció ver que estaba todo aquel dinero bajo tierra, pensaba en todas las cosas que podía tener con una buena suma en su posesión.

Cegado con ese pensamiento comenzó a hundir las uñas en la tierra. Los parpados estirados de extremo a extremo, la adrenalina en su pecho era insoportable; sus manos se movían desesperadas anhelando dar con su gran tesoro. Cuando por fin dio con algo que se sentía más blando que la tierra, aumentó la velocidad… después de tres horas y siete pies de profundidad, se descubrió un cuerpo desgastado, y el rostro, era el suyo.

¡Tanto afán desesperado!

¡Tanto afán desesperado
por llenar tus manos
con cosas que perecen con el uso!
¡Cuán vano es el gastar tus días tras las riquezas
y entregar tu tiempo y energías
al que vive de la usura!
¿Cuál es el fin principal del hombre?
Respóndeme tú,
que andas acumulando todo tipo de cosas que no podrás llevarte a la tumba.
Y tú, que teniendo poco,
piensas que si tuvieses mucho
serías de veras feliz.
¿Aún piensas que la vida del hombre consiste en la cantidad de bienes que posee?

Sobriedad

Vivir de lo necesario,
eso debes procurar;
escapar de la estupidez.
No sé si lo has escuchado antes, pero:
la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee,
tampoco la ropa que vistes es la base de tu identidad. Sigue leyendo “Sobriedad”