Poesía

Aunque sólo sea un sueño

A veces regreso
a mi tierra,
a veces.

Camino por el pueblo
y veo a los niños alegres.
Veo a las flores
coloreando los jardines.
Y el coquí,
lo escucho cantar;
y siento que estoy…

Siento el calor
de la brisa
y del amor de mi tierra.
Siento el café de mi vieja
entre renovadas pláticas.
Y siento que estoy…
Aunque sólo sea un sueño.

Microrrelato

Recuerdos de un roble

Fueron muchos los días de verano que te abrigaste bajo mi sombra. Yo extendía mis brazos un poco más allá de lo que podía, sentía un ligero dolor, pero lo hacía para que el reposo de mi sombra hiciera que te quedaras un rato más. Los pajaritos nos hacían compañía, y tú te ponías tan contenta; tu sonrisa, tus carcajadas; tarareabas y cantabas en un sin fin. Por momentos engañabas el paso del tiempo sobre mí: llegué a pensar que tales episodios se repetirían para siempre.

Desde entonces he llorado incontables otoños, he despertado cada primavera con nuevos brotes de amor para tu encanto y tu abrigo durante los calurosos días de verano. Por mucho tiempo no dejé de expandirme hasta donde me fuese posible, para ver si así me notabas, pensando que tal vez te habías extraviado del camino.