Siento frío

Despierto y siento frío.
"La ventana tiene que estar abierta",
me dije.
Sí, está abierta,
pero es pleno verano.

Siento frío.
Esa sensación de invierno en los huesos.
Tengo la piel de gallina
y el sudor me invade la espalda: ¿Escalofríos?
¿Y qué cosa es esa?

Despierto, sí, vuelvo a despertar.
Parece que estuve soñando; o tal vez no.

Me pareció haber sentido frío.
"Tiene que ser el termostato",
me dije.
Cuando pienso esto, despierto.
Cuando despierto,
el invierno está adentro,
la ventana está abierta
y siento frío.

¿Y a quién preguntarle?
¿Qué sientes?

Despierto y aún siento frío.

Semejantes a compañeros de cuarto

Sé que ha pasado el tiempo,
y que hemos cometido el error de la distancia:
esa distancia del afecto cariñoso.
Pues compartimos cada noche la misma sábana
y es más intenso el frío adentro que afuera.
Somos semejantes a compañeros de cuarto:
cada cual anda por su propio mundo;
distantes y confusos…
A veces tropezamos en el baño,
a veces en la cocina;
«con el permiso», me dices.

Nuestro jardín ya no da flores,
las mariposas ya no están.
Pero es mi culpa, sí, mi culpa;
soy el responsable de toda esta tragedia…
¿Será posible revivir esta mortandad,
reducir esta distancia;
volver a encender la llama que hoy ahogan enormes rastros de cenizas?

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