Instantes perfectos

Sentado en las afueras de un restaurant
bajo la tenue luz de una sombrilla.
La fuerza de la luna causa un doble efecto:
de un calmado brillo y de un espejo
sobre los charcos de un reciente aguacero.
Frases entrecortadas de lenguajes a su alrededor,
pero no escucha, sino un lejano instrumento de viento.
El instante es perfecto.

La vida es buena (video)

Compañera de mis noches

Tú,
el paraje de muchos de mis versos/de mi poesía.
La tenue luz de mis noches/de mis tinieblas.
Que con tu silencio de siempre me invitas a mirar las constelaciones/las estrellas.
Tú que inspiras canciones y poesías.
Que no te escondes ante estaciones; las del año, ni de las mías.
La poca luz con que iluminas es suficiente luz para que yo te admire.
Con tu poca luz, tu blanca luz,
llenas de encanto mis noches
y de alegría lo suficiente para sobrellevar mis días.
Tú, mi mujer/mi luna.

La vida es buena

La vida es buena:
el café,
el aclarecer de la mañana,
la ternura en tu mirada,
el atardecer.
La poesía:
de Neruda, de Benedetti,
de Borges, de Mistral.
La sinfonía:
de Mozart, de Bethoven.
El aroma de las flores
de los lirios sus colores. Sigue leyendo “La vida es buena”