Microrrelato

El mercader de lámparas

Ni siquiera pensó en ver el asunto como un negocio, porque no buscó forjar una necesidad superflua en el incauto como se suele hacer, sino en proveer para una verdadera necesidad. Su propósito al intentar venderlas era al menos recuperar lo invertido para seguir haciendo lámparas. Era tan chocante para él el hecho de que la gente mostraba no advertir que cada vez la oscuridad era más densa, hasta hacerse inevitable tropezar, caer y en muchas ocasiones encontrar la muerte.

photo of man holding lamp

Al no haber conseguido a un solo comprador, porque la gente se escondía al verlo venir desde lejos con sus lámparas, comenzó a ofrecerlas sin costo alguno. Algunos aceptaron el regalo con mucho entusiasmo pero las lámparas terminaron decorando los muebles de sus casas en medio de la oscuridad. Otro grupo de personas se hicieron conscientes de su necesidad y le dieron el uso correcto, pero permaneciendo apartados y creando una nueva sociedad, levantaron muros alrededor manteniendo para ellos el efecto de las lámparas.

Poesía

Entre mil y un abrazos

Hay abrazos que ahogan el frío,
abrazos que apapachan.

Hay abrazos que protegen del mal,
que brindan seguridad;
de brazos fuertes y tiernos
que dicen: “aquí estoy”.

Hay abrazos llenos de luz,
que disipan las densas tinieblas
que acompañan durante el valle
de sombra y de muerte.

Hay abrazos que imparten vida
y abrazos que curan las heridas. Sigue leyendo

Poesía

Apenas gustas la vida

Apenas gustas la vida
Y ya te acecha la muerte.
¿Quién es que a puerta cerrada
determina tu suerte?

Aún no has dicho palabra
y buscan ya enmudecerte;
aún no has visto la luz
y hablan de sepultarte. Sigue leyendo