Microrrelato

Recuerdos de un roble

Fueron muchos los días de verano que te abrigaste bajo mi sombra. Yo extendía mis brazos un poco más allá de lo que podía, sentía un ligero dolor, pero lo hacía para que el reposo de mi sombra hiciera que te quedaras un rato más. Los pajaritos nos hacían compañía, y tú te ponías tan contenta; tu sonrisa, tus carcajadas; tarareabas y cantabas en un sin fin. Por momentos engañabas el paso del tiempo sobre mí: llegué a pensar que tales episodios se repetirían para siempre.

Desde entonces he llorado incontables otoños, he despertado cada primavera con nuevos brotes de amor para tu encanto y tu abrigo durante los calurosos días de verano. Por mucho tiempo no dejé de expandirme hasta donde me fuese posible, para ver si así me notabas, pensando que tal vez te habías extraviado del camino.

Poesía

Regálame momentos

No me regales cosas,

regálame momentos.

Las cosas tienen un precio,

y algunas son de mucho valor;

pero los buenos momentos no tienen precio. Sigue leyendo