Poesía

Mientras estás entre mis brazos

Regresas, de repente, como te fuiste.
Traes una sonrisa forzada en tu rostro
que procura el perdón.
Y te abrazo…
Aunque no entiendo, no entiendo nada.
¿Por qué nuestro encuentro aquella primera vez?
¿Por qué te fuiste? ¿Por qué te esperé?
¿Por qué regresas?

Pero te sigo abrazando,
y mientras estás entre mis brazos
se va disipando la necesidad de respuestas.

Poesía

Riesgos del corazón

El corazón se endurece
si lo retienes;
si lo abres para otros
puede que lo defrauden;
si lo entregas
puede que lo hagan pedazos.
Si lo hacen pedazos
o lo defraudan
puede ser restaurado y fortalecido.
De todos modos
ábrelo
o entrégalo
pero no lo retengas.