Poesía

Déjalo que se marche…

No sé si alguna vez has escuchado la historia del padre que recupera a su hijo. Algunos piensan que se trata del hijo pródigo; pero en realidad se trata del padre, quien habiendo perdido a su hijo, se goza en grande fiesta cuando lo ve regresar a casa. Es la historia de ese padre, que a pesar de todo se mostró enteramente dispuesto a usar de amor verdadero: ese que es incondicional. Porque ese muchacho sí que anduvo por caminos errantes. Y ni hablar del evidente hecho de importarle poco la muerte de su padre; porque al demandar la herencia estando su padre aún en vida, en poco mostró la dicha de tenerle presente. Sigue leyendo