Relato breve

El fundador

Después de cumplir con lo propuesto en ese lugar, se ajustó la mochila a su espalda; salió a la calle con lentes oscuros y un bastón blanco en su mano derecha. Al rato de haber caminado hasta sentir el caliente atravesando sus zapatos, levantó un poco la mano con el bastón imitando un silbido. Escucha que se detiene un automóvil y tantea hasta sentarse en el asiento trasero. “Llévame a dieciséis kilómetros de aquí”, dice de manera muy calmada. A la vez que extiende su mano diciendo: “quédate con el cambio”.

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