Poesía

La desnudez del poeta

La poesía es doblemente bella:
por un lado
está la franca belleza
de la desnudez del poeta;
por el otro,
está la manera
en que el lector percibe esa desnudez
y no le queda más remedio
que sentirse desnudo también.
Desnudo ante la vida, ante el espejo.

Microrrelato

La belleza que perdura

Los dos la miran, y uno dice:

“Que hermosos ojos tiene.”

El otro le responde:

“No son sus ojos, es su mirada; esa seguridad en su mirada, ¿no te das cuenta?

No son sus labios, es la sinceridad en su sonrisa.

No son sus manos, es la ternura en sus caricias; es su capacidad de embellecer las cosas.

Es la modestia en su forma de ser, el recato en su apariencia; su sencillez.

Es la dulzura en sus palabras.

Es la manera en que ella maneja lo que tiene.”