Poesía

Hacer poesía, mi queridísima (2)

Hacer poesía, mi queridísima,

es soñar que has despertado

y que de pronto te has dado cuenta

que la vida es harto más hermosa

de lo que jamás habías soñado.

Poesía

¿Dónde, dónde… Las corrientes de ese río?

Bajo la escasa y seca sombra
de ese árbol solitario,
que entre círculos deambulan
hambrientos buitres su corona,
está un hombre que se mece
entre la muerte y un quieto canto; Sigue leyendo

Relato breve

Aquella única flor

Había una única flor en aquel desolado jardín: única por su soledad y también por su belleza. Aquella flor se mantenía siempre erguida y refulgente delante de los ruidosos rayos del sol. Cada estación del año había tratado de ejercer dominio sobre ella, intentando afectar su hermosa apariencia, sin ningún resultado. Sigue leyendo

Relato breve

¡Que alguien le diga algo!

La muerte esperaba paciente en una de las esquinas de la calle. Desde las ventanas algunos vecinos señalaban a un hombre que caminaba en esa dirección y murmuraban entre ellos de su suerte.

ㅡ¡Que alguien le diga algo!  ¿Qué no ven como anda? ㅡdijo la señora. Sigue leyendo

Poesía

Pensar por uno mismo

Boga mar adentro, cava más profundo;

huye de la superficie.

En la orilla hay muchedumbre,

gentío que se muerden uno al otro.

Mueren de lo mismo, pues se alimentan de lo mismo;

del desperdicio de cada otro.

To’ eso que escupen los medios de comunicación

se lo tragan por filosofía de vida. Sigue leyendo

Relato breve

Cuando volví a escuchar su voz

Cuando desperté, había vuelto a atravesar el valle que separa a los vivos de los muertos. Ya no estaba enferma la casa de mi morada. No sé cuanto tiempo estuve en el lugar de los muertos, lo que si sé, es que reconocí al instante el sonido de aquella voz llamando por mi nombre.

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Relato breve

Un Negocio Redondo

Estando sentado en el lugar de los desechos, me di cuenta, mientras pensaba casi inconscientemente, que por mucho tiempo nos han mantenido siendo parte de un negocio; no solamente redondo, sino casi eterno.

Vale pues, hay que comer para vivir (aunque algunos vivimos para comer). El cuerpo necesita energía y vitaminas (y algo de placer, o mucho; eso depende de que planeta seas). Y no voy a hablar de las “vitaminas” (no acabaríamos), nunca se sabe con certeza qué tipo de ficción es la que nos intentan vender. Sigue leyendo